Para un mejor agarre de la pintura sobre la miniatura, es aconsejable labarla con agua y jabón y sobre todo, después de limpiarla, no tocarla con las manos para evitar dejar impurezas. La mejor herramienta para lavarla es un cepillo de dientes.
Con la mezcla de la última sombra aplica un sutil perfilado en la línea que separa la piel de los demás elementos de la cabeza: gorro, casco, pelo… con esto conseguirás remarcar mejor las diferentes partes de la miniatura.
Nunca dejes descansar tu pincel, ya sea en agua o disolvente, sobre su punta. Esto es lo más seguro para evitar perder su precisión. Tampoco dejes secar la pintura sobre tu pincel. Esto desgastará las cerdas y las convertirá en una masa inutilizable.











